Manifiesto Orgullo 2014

Hoy, 5 de julio de 2014, nos manifestamos más de un millón de personas en la ciudad de Madrid por todas aquellas personas que no pueden hacerlo.

 

Con este lema visibilizamos y denunciamos  la injusta situación en la que se encuentra nuestro colectivo, el de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales, en  demasiados lugares donde  los  Derechos  Humanos  son una  pura ilusión  o  una declaración  en  papel  mojado.  En alrededor de 80 países ser lesbiana, gay, transexual o bisexual se condena con la cárcel. En 10 con la pena de muerte.  Se nos trata como a delincuentes por el mero hecho de amar a alguien del mismo sexo o sentir que naces en el cuerpo equivocado. Pero el delito es el que se comete hacia nuestro colectivo: el delito debería ser el odio, el delito debería ser la tortura, el delito debería ser el encarcelamiento, el delito debería ser el asesinato impune. Toda persona tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad!

 

Denunciamos la situación de las personas transexuales y transgénero en numerosos lugares del planeta, en especial en Centroamérica y Brasil, donde sufren cada día y con impunidad la exclusión, la estigmatización, la violencia y la muerte, una cada tres días. En España el caso de las personas trans migrantes es especialmente duro y en todo el mundo las mujeres trans que ejercen la prostitución sufren la exclusión,  la inseguridad y las agresiones que dominan las calles y marcan sus vidas.

 

No queremos hablar sólo de víctimas, sino destacar a mujeres y hombres que luchan, heroínas y héroes que son capaces de organizarse y resistir ante las injusticias del día a día. Desde aquí, y manifestándonos por quienes no pueden, les demostramos nuestra solidaridad y admiración. Queremos destacar su valentía y nuestro agradecimiento a lesbianas, gais, transexuales y bisexuales que cada día luchan por el respeto a su dignidad, tanto aquí como en cualquier parte del mundo. Exigimos a los responsables políticos que se ponga fin a esta situación y al gobierno de Mariano Rajoy que tome ejemplo de los países que hacen de la lucha LGTB su bandera.

 

Vemos con gran preocupación que en nuestro entorno países de la Unión Europea, como Eslovaquia, Hungría o Croacia, modifican su Constitución para impedir el matrimonio igualitario. Rusia se está erigiendo en el referente eslavo contra el colectivo LGTB, legislando contra los derechos humanos. Mucho más grave es la situación del continente africano donde en Nigeria, Uganda, Kenia y Etiopía se están desarrollado políticas contra las personas LGTB, anteponiendo la intolerancia y el fundamentalismo al respeto mínimo por los Derechos Humanos.

 

Recordamos  las  llamadas  “violaciones  correctivas”  aplicadas  a lesbianas y mujeres bisexuales en países como Sudáfrica, que son un perfecto ejemplo de  las políticas patriarcales que violentan a las mujeres cuando se alejan de la norma heterosexual. Denunciamos que en Afganistán, Brunei, Irán, Mauritania, Pakistán, Arabia Saudí, Sudan, Yemen y partes de Nigeria y Somalia se nos condena directamente a la muerte.

 

Ante esto, contemplamos la inacción o tibias respuestas de gobiernos democráticos que no sólo no denuncian, sino que colaboran con mandatarios de probados tintes lgtbfóbicos, fomentando la violencia de Estado que sufrimos en estos países. Además, exigimos a los gobiernos democráticos mejores políticas de asilo para acoger a lesbianas, gais, transexuales y bisexuales que huyen de esos países por estar en riesgo sus vidas.

 

Nos manifestamos por quienes no pueden hacerlo, y no es necesario que pensemos en países lejanos para mantener la alerta. Vivimos en una Europa donde algunas formaciones políticas extremistas, lejos de retroceder, aumentan su presencia pública y política, como se demostró en las pasadas elecciones europeas. Formaciones que hacen del odio a la diversidad su bandera, con claros tintes violentos, que siguen teniendo en su punto de mira a las personas LGTB, migrantes y a quienes perciben como diferentes por etnia o cultura.

 

La gestión de la crisis económica ha agravado esta situación de discriminación y  ha alentado la emergencia de ideologías no compatibles con la diversidad, que pretenden devolvernos a pasados oscuros y que intentan dominar el presente. Queremos una Europa líder en Derechos Humanos y en la que la situación de las personas LGTB sea el test que certifique su calidad democrática!

 

Nos manifestamos por quienes no pueden, y queremos denunciar la situación en la que nos encontramos las personas LGTB en nuestro país debido a las políticas de discriminación y austeridad que el gobierno del Partido Popular ha impuesto.

 

La sanidad pública, universal, gratuita y de calidad está en riesgo, con lo que supone para colectivos tan vulnerables como las personas que vivimos con VIH, especialmente jóvenes gais y bisexuales; las personas transexuales, que seguimos sin tener un derecho por igual en nuestra atención sanitaria; las personas migrantes en situación irregular, que no tenemos asistencia; las

 

mujeres lesbianas, bisexuales o solas, que se nos niega el acceso a la reproducción asistida en la Seguridad Social por no procrear con un hombre. El Estado no puede ejercer ningún derecho sobre el cuerpo de las mujeres.

 

La educación continúa siendo uno de los entornos donde se ejerce una mayor discriminación hacia nuestro colectivo sin que las administraciones públicas ofrezcan recursos, normativas o formación del profesorado necesarias para hacerle frente. Por eso exigimos planes de actuación contra el acoso escolar que sufrimos y de atención a menores trans en todos los centros.

 

Somos una población vulnerable en entornos rurales e insulares que nos hace emigrar; como personas mayores sufrimos soledad e intolerancia que nos invitan a volver al armario; como mujeres y hombres transexuales se nos sigue tratando como personas enfermas; como hombres y mujeres bisexuales se nos niega muchas veces nuestra identidad; como familias con hijas e hijos sin toda la protección legal Por ello exigimos apoyo para ser visibles en todos los entornos; políticas de la tercera edad que nos tengan en cuenta; una ley estatal de transexualidad que nos dé plena igualdad, incluyendo a migrantes y menores; campañas que visibilicen la bisexualidad y el reconocimiento pleno de nuestras familias en igualdad de condiciones.

 

Este modelo social deja una ciudadanía de primera y otra de segunda, porque la igualdad en este país tiene precio y no todas podemos asumir el coste. La salud a pesar de la ministra Mato, la educación a pesar del ministro Wert, la justicia a pesar del ministro Gallardón y la igualdad a pesar del presidente Rajoy son derechos humanos que deben ser garantizados.

 

En semejante escenario muchas personas LGTB están, estamos, sufriendo altos grados de acoso, discriminación, exclusión y violencia que no podemos dejar de denunciar. Reivindicamos tanto aquí como allá, dentro y fuera de nuestras fronteras que los derechos LGTB, como Derechos Humanos, son innegociables, que tienen que hacerse efectivos, que no hay democracia sin nuestros derechos y sin felicidad para el colectivo de la diversidad sexual y de género.

 

Por todo ello este 5 de julio es un día para la lucha, la reivindicación y la alegría. Porque nos merecemos celebrar que somos supervivientes en un mundo donde se nos quiere impedir que vivamos en libertad. Desde aquí queremos lanzar un mensaje de apoyo, de hermandad y de esperanza a todas aquellas personas que sufren discriminación en su día a día, que se arriesgan a ser encarceladas, a ser torturadas o vejadas por ser quienes son y por sentir como sienten.

 

No estáis solas. Somos muchas personas, lesbianas, gais, transexuales, bisexuales, transgénero, intersexuales y heterosexuales, quienes nos manifestamos hoy por los derechos humanos. Y, juntas, nadie podrá pararnos.

 

Feliz Orgullo 2014. Nos vemos el 4 de julio de 2015.